Vitamina D

Ayer me fui de cena con mis hermanas y mis amig@s, como ya os habréis dado cuenta, mi forma de vida se basa en la macrobiótica y mi forma de comer también. A veces es un problema salir fuera a cenar, ya que los restaurante no ofrecen demasiada variedad de platos de comida sana. Eso si, si queréis variedad de carnes, ningún problema!

Me metí media pizza vegetariana (realmente mala) y más tarde un helado de avellana (yin – yang). Me sentó fatal el helado… esta mañana me he levantado flojita y con el estomago revuelto.

Y os preguntareis todo esto que nos cuenta, ¿para que? Pues para deciros que, mi sangre por culpa de esta alimentación se acidifica y que para alcalinizarla me he tomado la infusión de la que os he hablado anteriormente en este blog: Ume/bancha/soyu.

Me ha puesto las pilas y me ha cargado de energía! ya no he parado en toda la mañana….

El grado de acidez o alcalinidad se mide a través de una escala de PH (potencial de hidrógeno), que va de 0 (extremo ácido) a 14 (extremo alcalino), ubicándose en el centro (7) el valor neutro. Entre 0 y 7 tenemos valores de acidez y de 7 a 14 de alcalinidad. El ácido y lo alcalino se complementa en las reacciones químicas. Por ello se habla de equilibrio o balance. En medicina oriental, lo ácido se clasifica como Yin y lo alcalino como Yang, siendo deseable la tendencia al equilibrio entre los extremos.

Y al mediodía me he rodeado de mis plantas en mi balcón y a tomar el sol… Desde hace tiempo se sabe que la vitamina D es necesaria para que el cuerpo absorba normalmente el calcio f’ósforo y para la formación de dientes y huesos. Por lo tanto la síntesis de vitamina D depende del grado de exposición al sol y de la intensidad de pigmentación de la piel. La piel oscura o de color deja pasar menos los rayos ultravioleta y sintetiza menos vitamina D. No la destruye la cocción pero sí que se deteriora u oxida al entrar en contacto con el oxígeno y la luz.

Así que nada chicos, muchos ánimos y a cuidarse!

Salut! 😉

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