Remedios externos

COMPRESAS DE JENGIBRE:

Beneficios:
Activa la circulación local del área donde se ha aplicado. Reduce acumulaciones, que se manifiestan en forma de dolor, inflamaciones e hinchazón. En términos energéticos: dispersa activamente la energía acumulada, restableciendo un buen equilibrio. Los factores activos en estas compresas son:

1- Calor fuerte (muy yang). El calor fuerte dilata los vasos sanguíneos y por esta razón ayudará a activar la zona estancada. También ayudara a derretir acumulaciones de grasas, mucosidades y cristalizaciones de minerales. El calor fuerte tiende a penetrar profundamente en el cuerpo.

2- Jengibre Fresco (muy yin). Debido a su naturaleza, el efecto del jengibre penetra en el cuerpo dispersando las sustancias acumuladas, incrementando asimismo la circulación del área.

Su uso especifico:
– Dolores intensos y crónicas (reumatismo, artritis, dolores de espalda, rampas; ataques de piedras en el riñón, dolores de muelas, cuello agarrotado o problemas parecidos).
– Problemas inflamatorios (bronquitis, inflamación del hígado, problemas intestinales como estreñimiento) nunca con apendicitis.
– En casos de asma.
– Para disolver acumulaciones de grasas, proteínas y minerales: piedras en el riñón, vesícula, quistes benignos en el pecho y ovarios, fibroides.
– Para disolver tensiones y dolores musculares.
– Para acelerar el proceso de curación en tejidos dañados (huesos rotos)

El uso de estas compresas es a nivel sintomático y no debe de considerarse como tratamiento definitivo. Tenemos que buscar la causa real que ha originado la desarmonía determinada.

Contraindicaciones:
Existen determinadas zonas en las que no se deben aplicar (situaciones o áreas con causa yang):
– En la cabeza y área del cerebro. El único lugar donde se podría aplicar sería en la frente (sinusitis).
– En bebés o personas ancianas.
– En la zona abdominal inferior de una embarazada.
– En un apéndice inflamado o ataque de apendicitis.
– Una persona afectada por neumonía.
– Cuando se padece una fiebre muy alta.
– En caso de tumores concerígenos, ya que podría acelerar y activar el proceso de crecimiento. En estos casos, se aplicaran durante 1 o 2 minutos, seguido inmediatamente por un emplasto de patata.

Modo de empleo:
El uso de jengibre fresco es imprescindible, Rallar un trozo de jengibre hasta tener el volumen de una tacita (aprox 100 gr).
Colocarlo en una gasa y atarlo con una goma. Hervir la mitad de una olla de agua (aprox 2 litros).
Reducir el fuego al mínimo y echar el saquito de jengibre en el agua.
El agua no debe de hervir, tan solo debe de activarse durante 1 o 2 minutos.
Empezar el proceso con paños de algodón y un par de toallas gruesas encima del área donde se aplica para preservar el calor.

La duración:
Variará en cada caso. Cada persona es diferente. Aunque podríamos decir que la zona donde se aplica debería de cambiar de color (hacia un color rosado), debido a su activación.
Una persona puede necesitar la aplicación de 3 a 4 compresas (5 o 6 minutos); otra puede necesitar mucho más (15 – 20 minutos). Cada persona tiene además, un grado de sensibilidad y resistencia al calor diferente.

Es importante que antes de aplicar la compresa al paciente, comprobemos que no quema (acercar la compresa a nuestra cara, tiene que estar caliente, pero sin quemar).

La efectividad del agua con jengibre dura unas 2 o 3 horas. Si se necesita tratamiento durante varios días, siempre se prepara de nuevo.

El agua con jengibre utilizada, se puede usar para baños de pies, o para estimular la piel de todo el cuerpo (recalentar el agua y frotarse con un paño de algodón).

EMPLASTO DE MOSTAZA:

Este emplasto a veces puede sustituir a las compresas de jengibre. Aunque su efecto no es tan profundo y penetrante como el jengibre.

Modo de empleo:
Se puede utilizar polvo de mostaza natural o granos de mostaza (molerlos con el molinillo). La cantidad variará, dependiendo de la extensión de las zonas a tratar (aprox entre 1 y 2 cdas)

Añadir cuidadosamente un poco de agua caliente, para obtener una consistencia cremosa. Extender esta pasta en un trozo de plástico transparente (los utilizamos para envolver sándwiches) y colocar otro trozo de plástico encima. El espesor de esta pasta tiene que ser muy fino.

Su aplicación:

Nunca aplicar esta pasta de mostaza directamente sobre la piel, ya que podría producir quemaduras graves.
Evitar que la pasta entre en contacto directo con la piel.
Al momento de su aplicación, no se percibirá ningún efecto. La sensación de calor se irá incrementando poco a poco.
Retírelo cuando se crea necesario, la piel debería de tener un color rosado, debido a la activación local.

Su uso especifico:
La mostaza estimula los tejidos y la circulación de la sangre en la zona tratada, disolviendo estacaciones acumuladas.

Especialmente en:
-Problemas pulmonares (tos, bronquitis, mucosidades, asma). En estos casos se puede aplicar tanto en el pecho, como en la espalda. Especialmente en niños, se aplicará en la espalda.
– Problemas de sinusitis, es muy efectivo.
– Disolver tensiones y dolores de hombros.
– Dolores reumáticos.
– Para niños pequeños en sustitución de las compresas de jengibre.

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